viernes, 14 de julio de 2017

Spider-Man: De regreso a casa ***

(Spider-Man: Homecoming, EUA 2017) 
Clasificación México ‘B’/EUA ‘PG-13’

Con Spider-Man: De regreso a casa, del novel director Jon Watts, Marvel también regresa a lo que mejor sabe hacer en cine, es decir, presentar por primera vez a un superhéroe. Recordemos lo bien que les quedaron las primeras de Iron Man, el Capitán América, Ant-Man: El Hombre-Hormiga, Guardianes de la Galaxia y, por qué no, la primera de Thor. Y, sí, el propio Hombre-Araña, introducido en 2004 con Tobey Maguire y nuevamente en 2012, con Andrew Garfield.

Aquí está la muestra de que, cuando una película se dedica solamente a contar la historia en turno, sin tratar de entrelazarla a fuerzas con todas las otras películas de superhéroes que nos han recetado en lo que va del siglo XXI, se consigue una cinta divertida, con personajes que nos interesan, incluyendo, por supuesto, al villano, aprovechando de muy buena manera a sus actores.

Básicamente, Spider-Man: De regreso a casa, es la cómica aventura de Peter Parker, un chamaco quinceañero (perfecto Tom Holland, que ya anda en los 20) que, de pronto, tiene los poderes que ya conocemos (otro acierto: la película no nos hace perder tiempo con el origen y sólo se menciona brevemente, dando pie a una secuencia muy graciosa), cuyo único interés es divertirse lo más que pueda, columpiándose de sus telarañas por toda la ciudad, mientras juega a los policías y ladrones, persiguiendo a un maloso que, aunque vuela, tiene motivos bastante terrenales (excelente Michael Keaton). Por otro lado, Peter, poderes o no, es simplemente eso, un chamaco de 15 años, que intenta navegar lo mejor posible el día a día de la preparatoria, siendo un estudiante modelo, armando juguetes de Star Wars con su mejor amigo (muy chistoso Jacob Batalon) y descubriendo los primeros enamoramientos con sus compañeras de clase (creíbles adolescentes Laura Harrier y Zendaya).

Claro que, aunque en esta película no se menciona la famosa frase de las anteriores del Hombre-Araña, con grandes poderes hay grandes responsabilidades. Aquí, las grandes responsabilidades vienen en la figura del mismísimo Iron Man (Robert Downey Jr.), que aparece de vez en cuando o bien, manda a Happy (Jon Favreau), su guarura, para regañar a Peter y recordarle al público que, por mucho que estemos disfrutando esta película del joven arácnido, todo forma parte de un engorroso y aburrido enredo de películas repletas de personajes con superpoderes. Ni hablar, disfrutemos a este nuevo Spider-Man así, solito, mientras podamos.

P. S.: Lástima que, entre las pocas fallas, esté el poco o nulo uso que da la película al personaje de la Tía May (la siempre bienvenida Marisa Tomei, aquí desperdiciada, excepto por un par de muy graciosos chistes).

2 comentarios:

Pablo Villalobos dijo...

Tendré que regresar a la chorcha después de que la vea, porque ayer se me cebó. Tenía planes de ir a la función de las 4:15 porque de las dos en 3D era la que no tenía subtítulos, pero se vino un tormentón desde como las dos de la tarde y ya no se quitó. Alrededor de las 4 amainó pero tengo un perro que se tuvo que haber llamado Escubidú porque lo que tiene de grandote lo tiene de coyón y no quise dejarlo solo temblando por los rincones al escuchar los truenos. Luego regreso y encuentro toda la casa miada. Para ahorrarme trabajo y verdaderamente disfrutar de la película sin estar pensando en lo que ocurre en la casa, preferí no ir. A ver si me lanzo más tarde o el próximo finde. De cualquier forma, de la cartelera, esta es la única que me late (y la que sigue es la de Valeriano en el país de los qué, mil mundos?)

Champy dijo...

Alerta Alerta...

El país ha publicado nuevo trailer de Blade Runner... en odioso español de España así que si lo ven en mute les caerá menos gacho.

CUando vea Spider Man regreso.

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